Los profesores y las profesoras también necesitan aprender, por ejemplo, qué necesitan exactamente para integrar con eficacia la tecnología en las aulas. Por sí mismas, las TIC no dan lugar a una optimización de la enseñanza-aprendizaje; muchas escuelas e institutos han dejado de apoyar o de recibir ayudas estatales para apoyar esta integración. Simplemente, las Conserjerías parecían buscar el "Factor ¡Guau!" pensando que, sólo porque la tecnología estaba presente, tenían una plantilla de docentes del siglo XXI. Pero no han deconstruído los modelos tradicionales ni han innovado en metodologías. Este artículo trata de explicar, precisamente, lo que los y las docentes necesitan para implantar las TIC a través de tres interacciones de conocimiento: Tecnología, pedagogía y contenidos de las materias.
CONOCIMIENTO, DIDÁCTICA Y CONTENIDO
El conocimiento didáctico del contenido, según Shulman (consultar las fuentes bibliográficas en el artículo original), es la base sobre la que se construyó el modelo TPACK. Antes de esta propuesta, se consideraba que un/a docente era eficaz si poseían los contenidos (objetos).
Shulman, sin embargo, sostiene que no es solo el conocimiento o los conocimientos de los/as docentes lo que convierte en efectiva la Educación, sino que hay que integrar la pedagogía para construírla. Los profesores y las profesoras son efectivos/as en la medida en que saben cómo ejemplarizar procesos a través de modelos teóricos pedagógicos integrando y gestionando los contenidos que han de enseñar a en una metodología coherente.
CONOCIMIENTO TECNOLÓGICO DE CONTENIDO PEDAGÓGICO
Al modelo anterior, añadimos la tecnología. Ya tenemos el modelo TPACK. La tecnología optimiza, entonces, los procesos de Enseñanza-Aprendizaje con una compleja intercontexión e intersección de tecnología, contenidos y pedagogía.